Tras ser declarada culpable, Jodi Arias se recluyó en una celda donde tuvo la visita de un canal de televisión local de Phoenix al que la acusada había prometido una entrevsita si la declaraban asesina.

En la entrevista, Jodi aseguró sentirse sorprendida porque no esperaba el veredicto de culpabilidad y que entre la pena de muerte o la cárcel de por vida preferiría la primera porque "era la forma más rápida de conseguir la libertad".

Esas declaraciones no pasaron desapercibidas para la policía, quien rápidamente después de la entrevista activó el protocolo antisuicidio para Jodi Arias.

Ganas de llamar la atención o reales intenciones, la cuestión es que Jodi se enfrenta a ahora a otro veredicto, el que se delibera sobre si se le perdona la vida o se la condena a recibir la inyección letal.

Entre nervios, tensiones y gran expectación se leyó el veredicto en el caso de Jodi Arias por la muerte de su novio travis Alexander, donde la juzgada fue declarada culpable.

El juicio, que se convirtió en un espectáculo transmitido en directo por las principales televisoras, y que marcó también las tendencias en Twitter, llegó a su final después de cerca de cuatro meses.

La Fiscalía argumentó desde el principio que Arias, de 32 años, planeó el ataque a Travis Alexander en junio del 2008 en su casa de las afueras de Phoenix, en Arizona. Consideró que ella se enojó porque quería poner fin a su relación amorosa y se estaba preparando para un viaje a México con otra mujer.